El síndrome de las piernas inquietas o Síndrome de Ekbom|Enfermedades y Sindromes

Amplio resumen de las enfermedades y sindromes más raras que existen en nuestro planeta.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El síndrome de las piernas inquietas o Síndrome de Ekbom



El síndrome de las piernas inquietas (SPI o Síndrome de Ekbom) corresponde a un trastorno del movimiento.

Éste se caracteriza,como indica su nombre, por el impulso irresistible de mover las piernas con el fin de aliviar la sensación de hormigueo o ardor que sobreviene, generalmente, cuando existen periodos prolongados de descanso o inactividad. Se cree que el 10 por ciento de la población puede experimentar todos o algunos de sus síntomas en algún momento de sus vidas afectando con mayor frecuente a las mujeres.

Es importante observar que este síndrome no sólo se refiere a las piernas sino que también puede afectar los muslos y hasta los brazos.

Se desconoce el origen de este trastorno, pero parece que existe una tendencia genética a desarrollarlo, ya que la mayoría de los pacientes tienen familiares que la padecen. Incluso, investigaciones realizadas en gemelos muestran una concordancia del 83 por ciento.

Además del factor hereditario, algunos investigadores sospechan que la existencia de este síndrome se debe a un desequilibrio en la química cerebral que puede ser la causa original del problema.

Otros estudios sugieren su asociación con la ansiedad, la depresión y el estrés. Incluso, se ha observado que un tercio de los pacientes con artritis reumatoide sufren de esta condición.

Los síntomas más comunes del síndrome de piernas inquieta son:

Sensación desagradable de hormigueo

Ardor y quemazón en una o ambas pantorrillas

Como consecuencia de los movimientos en las piernas, muchas personas que sufren del síndrome de las piernas inquietas presentan problemas para dormir lo que, a su vez, causa fatiga, dificultad para concentrarse y ánimo depresivo.

Remedio para el síndrome de las piernas inquietas #1 Colocar agua fresca en un recipiente lo suficientemente ancho para que pueda entrar los pies. Remojar éstos por un periodo de 10 minutos. Pasado ese tiempo, sacar los pies del agua y secar adecuadamente.

Remedio para el síndrome de las piernas inquietas #2 Consumir alimentos que contengan hierro (lentejas, remolacha, etc.) y folato, ya que su deficiencia se ha asociado al síndrome de las piernas inquietas.

Remedio para el síndrome de las piernas inquietas #3 Dar una caminata por el dormitorio si se estaba dormido y se sufre de un ataque repentino de este síndrome. Caminar es un buen remedio para detener un ataque.

No consumir cafeína ni alcohol, especialmente antes de dormir. Algunos estudios han demostrado que hay una relación entre el alivio del síndrome de las piernas inquietas y dejar de tomar café.

Evitar las comidas pesadas especialmente antes de dormir, ya que, tal vez, la actividad de digerir una cena abundante puede desencadenar un ataque de este síndrome.

No fumar. Según estudios, se experimenta una mejoría de este síndrome si se deja de fumar.

Realizar ejercicios con regularidad como la natación.

Efectuar prácticas de relajación como el yoga con el fin de reducir los niveles de tensión.

Evitar permanecer sentado o de pie por mucho tiempo

Evitar ropas ajustadas y de materiales sintéticos que dificulte la circulación sanguínea.

Masajear las extremidades afectadas. Puede ser útil friccionarse las piernas justo antes de irse a dormir y también podría ser beneficioso estirarse un poco.

Evitar dormir durante el día o permanecer en la cama más tiempo que el necesario para dormir.

Cuidar el ambiente de la habitación antes de dormir (evitar el exceso de ruidos y de luminosidad, controlar adecuadamente la temperatura de la habitación y evitar el exceso de calor).

Evitar fármacos inductores del sueño (para la alergia, el catarro, los vómitos, la depresión o la hipertensión arterial). Aunque pueden proporcionar beneficios a corto plazo, se puede llegar a crear adicción a ellos.

Cambiar de posición. Algunas personas parecen tener síntomas más intensos si duermen en una posición que en otra. Es necesario probar con distintas posiciones al dormir; no hace daño alguno y puede ser útil.

Colocar una almohadilla calefactora en los pies en el otoño y en el invierno.

Dormir con medias de algodón.

Acudir al doctor si se le presenta, por primera vez, los síntomas del síndrome de las piernas inquietas, ya que pudieran ser un signo de la existencia de problemas de salud, como diabetes, mal de Parkinson, anemia ferropénica, los problemas circulatorios, enfermedad pulmonar, afección renal, entre otros.

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