La extraña ''enfermedad del sueño ''|Enfermedades y Sindromes

Amplio resumen de las enfermedades y sindromes más raras que existen en nuestro planeta.

lunes, 12 de marzo de 2012

La extraña ''enfermedad del sueño ''


Esta rara enfermedad se transmite principalmente por la picadura de una mosca infectada. El parásito puede atravesar la placenta y afectar al feto en caso de mujeres embarazadas y ha habido casos aislados de pinchazos accidentales con agujas contaminadas en el laboratorio, pero son excepciones. El insecto suele atacar en zonas rurales.

La celeridad en el diagnóstico es clave para la recuperación de los enfermos, sin embargo, la dificultad de acceso a esas áreas remotas obstaculiza la valoración médica.

La tripanosomiasis africana evoluciona en dos fases. En la primera etapa, el parásito se multiplica en los tejidos subcutáneos y produce fiebre, dolor de cabeza y picores.

Los síntomas son tan generales e inespecíficos en esta fase que es difícil diagnosticar la enfermedad, aunque relativamente fácil de tratar pese a que los medicamentos datan de la primera mitad del siglo XX.

Tener problemas para dormir es un síntoma de la enfermedad del sueño. Pero es muy mal síntoma. Tener insomnio nocturno durante la enfermedad significa que el parásito ya ha alcanzado el sistema nervioso central.

Y el desvelo irá acompañado de trastornos neurológicos y psiquiátricos hasta causar la muerte. Pero ese es el peor escenario. Si la enfermedad se diagnostica en la primera fase, el tratamiento tiene poca toxicidad y las probabilidades de curación son altas.

Donde no causa demasiados problemas es en países desarrollados porque la tripanosomiasis africana es otra de las dolencias catalogadas como olvidadas.

La mosca tsé-tsé es originaria del África subsahariana y, aunque no existen datos oficiales del número de personas infectadas en el mundo, se estima que afecta a más de 60 millones en 36 países del África negra.

La segunda fase de esta enfermedad es más delicada. El parásito alcanza el sistema nervioso central y las personas infectadas muestran trastornos psiquiátricos o neurológicos.

Es entonces cuando surgen también las alteraciones en el ciclo del sueño. Insomnio por las noches y cansancio crónico durante el día. Revertir la enfermedad en ese estado es muy complicado y los tratamientos en esta fase son arcaicos, extremadamente agresivos y tóxicos.

El medicamento utilizado en el 50% de los casos –melarsoprol– es un derivado del arsénico, data de 1949 y se estima que el 5% de los pacientes mueren a causa del propio tratamiento.

El medicamento más eficaz es la eflornitina, pero es necesario administrarlo cuatro veces al día por vía intravenosa y requiere estructuras hospitalarias. Un requisito no siempre disponible en países endémicos.

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